Ahorre papel en su clase... ¡salve árboles!
Ahorrar papel significa salvar árboles. El mensaje es muy simple y directo, por lo que puede utilizarlo con sus estudiantes. Como docente tiene muchas maneras de hacer que sus estudiantes vean la manera en la que trabaja y cómo se preocupa por el medio ambiente. Recuerde que el ejemplo es uno de los mejores maestros. Una de las maneras de lograr que se disminuya el uso de papel entre los estudiantes es generar un compromiso por parte de ellos. Reducir y reutilizar ahorra muchísimo papel.
El papel se fabrica a partir de la pulpa de la madera. Esto significa que para fabricar papel hay que talar árboles, lo cual perjudica tanto a los bosques como a los animales que viven en ellos. En el proceso de fabricación, la madera se convierte en pulpa que, a su vez, se transforma en papel. Este proceso libera muchas sustancias químicas peligrosas en el aire y en el agua. Para blanquear el papel se suele utilizar cloro, que produce ciertos componentes de alta toxicidad. La sustancia más peligrosa es la dioxina, que se acumula en el suelo y en el agua y que es absorbida por las plantas y los animales. En cada nivel de la cadena alimenticia se concentra más y más.
Las personas que ingieren alimentos contaminados con dioxina pueden acabar por introducir en su organismo cantidades importantes de esta sustancia química, y eso puede tener graves efectos en su salud, como el cáncer, el debilitamiento del sistema inmunológico, los cambios hormonales y algunos problemas neurológicos.
El uso de miles de hojas de papel por día puede causar un grave impacto en el medioambiente. La tala de árboles afecta el clima, y el proceso de producción de papel genera químicos nocivos para el medioambiente.