Estructura curricular
El currículo del componente de formación técnica tiene una estructura modular, que es característica del diseño curricular basado en competencias laborales.
Los módulos formativos, como estructura curricular, integran y articulan los contenidos procedimentales, conceptuales y actitudinales vinculados a las competencias laborales consideradas en la figura profesional que corresponda, por lo que constituyen unidades formativas significativas que propician una formación técnica con valor y significado en el mundo del trabajo, lo cual, a su vez, amplía la posibilidad de que los bachilleres puedan integrarse al campo laboral o desarrollar emprendimientos de una manera eficiente.
La estructura básica de un módulo formativo está constituida por una serie de unidades de trabajo en las que aparecen cuatro elementos curriculares: objetivo, contenidos, actividades de enseñanza-aprendizaje y criterios de evaluación. Los módulos formativos pueden ser de varios tipos:
a) Módulos asociados a las unidades de competencia.- Integran los contenidos directamente asociados a las actividades profesionales de cada unidad de competencia de la correspondiente figura profesional.
Ejemplos: Gestión administrativa de compra-venta, Técnicas de corte de tejidos y pieles, Operaciones de proceso de leches de consumo, Diseño asistido por el ordenador (DAO).
b) Módulos de carácter básico o transversal.- Abarcan contenidos de carácter transversal, que no están asociados a una unidad de competencia específica, sino a toda la figura profesional.
Ejemplos: Higiene y seguridad en la industria alimentaria, Lengua extranjera aplicada, Electrotecnia, Historia del arte.
c) Módulo de formación y orientación laboral (FOL).- Es un módulo que está destinado a desarrollar aprendizajes que preparan a los bachilleres para la inserción al mundo del trabajo en áreas profesionales afines a su formación técnica.
d) Módulo de formación en centros de trabajo (FCT).- El propósito de este módulo es brindar a los estudiantes un espacio de formación complementaria en escenarios reales de trabajo, relacionados con la figura profesional por la que hayan optado; por esta razón, propicia la realización de actividades formativo-productivas y el conocimiento de la organización empresarial por parte de los estudiantes.
Para el desarrollo de este módulo, es necesario que la institución educativa gestione una relación favorable con empresas o instituciones de su entorno que puedan colaborar en este proceso.
